miércoles, 15 de junio de 2016

La otra: como gotas de lluvia.

¿Cuántas veces, durante estos cinco (o seis años O_O) redactando para Vakn (antes Nokava XD), he mencionado eso del: Y luego de andar vagabundeando por equis lugar, ¡estoy de regreso!? ¬¬ hum... ¿cuántas veces lo he dicho? ¬¬ hum, hum... Vale, no lo sé :v, así que... ¡Hola!, luego de un tiempo de tremenda flojera XD, vuelvo a las tierras Vaknianas con un comentario que se va a la sección
Blockbuster de este espacio. Y bueno, como ya es clásico en mí (muchacha loca, así me dicen luego, ¬¬ jum), espero regresar a la constancia que el blog tenía en los años pasados, aunque... igual... no prometo nada XD, en fin.
Revisando las entradas del blog, me di cuenta que casi no hablo de películas de origen mexicano, y eso también me llevó a pensar en que la filmografía de México no ha logrado quitarse de encima el estigma que provocaron los decadentes trabajos cinematográficos de los años 70, donde el popular cine de ficheras derrumbó toda la esplendorosa época del séptimo arte que México había cosechado y que había ayudado a posicionarlo en la mira de los buenos cinéfilos en diversos países. Sin embargo, me parece importante recordar que el buen cine mexicano aún continúa aquí, luchando, y que muy de vez en cuando, se proyectan largometrajes de la tierra tricolor que valen mucho la pena mirar. 
Así que hoy hablaré un poco de una de las joyas de la pasada época de oro del cine mexicano, además de que resulta una de mis cintas favoritas por esa gran vuelta de tuerca que hay en la trama de su contenido.


Como gotas de lluvia

La otra, es una cinta mexicana que vio la luz allá por el año 1946. La dirección corrió a cargo de Roberto Gavaldón, mientras que la historia cuenta con la pluma y letra de Ryan James y José Revueltas. La película es protagonizada por la consagrada actriz, Dolores del Río.
*** 
María Méndez es una mujer que vive pobremente, su trabajo como manicurista en una peluquería, apenas le deja lo necesario para comer y solventar el alquiler del cuarto de la vecindad donde mora. La mujer pasa sus días lamentando la desdicha que aqueja su vida y añora en secreto el modo de vida que posee Magdalena, su hermana gemela. Que, además de opulenta, fue lo bastante lista para lograr obtener el amor del hombre que en  primera instancia, había amado a María.
Luego de que un cliente de la peluquería se sobrepasara con ella, María renuncia a su empleo, obteniendo sólo una rastrera compensación monetaria por parte del dueño del establecimiento. Con sumo rencor, un corazón casi apagado y las pocas monedas en el bolsillo, María se dirige a una tienda departamental en la que compra un encendedor que ha de ofrecer como regalo de fiestas navideñas a su actual prometido, un joven detective que vive con entusiasmo la vida a pesar de ser también alguien con muy poco en el mundo. Después de compartir un momento con Roberto y a sabiendas de que todo se volvería más difícil, María decide ir a su casa; telefonear a su hermana Magdalena, y poner en marcha el plan que transformará su vida para siempre.


Hermanas

Cuando me topé con esta película, no estaba segura de querer mirarla, sobre todo porque adelanté las conclusiones de la trama debido a su título. Sin embargo, luego de ver lo que sucede en la vida de las gemelas interpretadas por Dolores del Río, me quedé pensando en aquel dicho que habla de ponerse en los zapatos de otro y en todas las preguntas que se cruzan en el umbral de nuestra mente cuando intentamos vernos en el pellejo de equis personas para ver cómo es su vida, especialmente si se trata de alguien que tiende a llamar la atención de alguna manera. Pero, los sentimientos propios; como la envídia o la furia, nos hacen reparar sólo en la superficie, en la fachada, en lo primero que anhelamos experimentar y poseer sin tener una idea de lo que en realidad sucede s allá de las apariencias del sujeto codiciado. Y al personaje de María le tocó descubrir eso. El crimen acaecido por la gemela que sentía ser una Don nadie, abrió las puertas hacia el verdadero camino de Magdalena, con sus intrigas, secretos e infiernos, situaciones que bien pudieron quedarse en su  justo lugar si María no hubiera utilizado zapatos ajenos. Y es en ese momento, cuando se está observando a María (tratando de resolver la verdad oscura), que la magia de La otra surte efecto, porque nos dice que la sorpresa, en definitiva, nunca viene en agradables presentaciones. 
Para finalizar, diré que la historia de este largometraje es bastante genial, y si tienen la oportunidad de mirar la película, espero que logre ser de su agrado.
¡Saludos! 
 

"Que diferente te ves en este momento a aquella mujer que fue capaz de..."






Por: Noodle Kattepón Váiz.
Imágenes: Obtenidas de fuentes diversas en internet. 

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