lunes, 16 de marzo de 2015

Dos visiones.

Recuerdo que estaba en el mercado ---sí, XD---. Compraba ingredientes para sopa cuando, en el puestecito de al lado; noté la portada de una película que llamó mi atención. Sin embargo, no pude comprarla, pero me aseguré de no olvidar el nombre.
Más tarde descubrí que la cinta se basaba en la novela gráfica titulada: Le bleu est une couleur chaud ---título traducido al español; El azul es un color cálido--- creada por la artista (de origen francés) Julie Maroh.
En el año 2011, el cómic de Maroh ganó ---entre otros galardones como el Blois y el Autor Novel--- El gran premio que ofrece el Festival Internacional de la Historieta de Angulema, que se celebra en dicha ciudad francesa desde el año 1974.
Bueno, luego de esta pequeña ficha informativa, diré que primero tuve la gran oportunidad de leer la novela gráfica. La cual me pareció un trabajo estupendo que cuenta a través de la mezcla de grandiosas ilustraciones y de una línea narrativa genial; la historia de vida de dos mujeres de preferencia sexual distinta a la establecida.
El cómic da inicio con Emma, una artista plástica que visita la casa de su ex-pareja Clementine. Ahí, Emma se introducirá al secreto mundo de los diarios personales que escribió Clem, y es justo a partir de esas imágenes, que el espectador será testigo de una historia que no sólo quiere expresar la clásica narración de amor (aquí, algunas palabras importantes: Amor que no pertenece a la ficción creada por algún escritor), esa que raya en lo cursi o rosa. No señor, la novela es un reflejo DE LA REALIDAD, de cómo una persona homosexual ---al igual que todo ser humano. El que diga lo contrario, entonces no sé qué ha vivido--- tiene que enfrentarse a un mundo regido por añejas reglas, tradiciones destructivas y burdas creencias que impiden la sana convivencia de toda la humanidad. 
La narrativa de; El azul es un color cálido, hace énfasis en la dificultad que la sociedad pone a la gente de igual sexo que desea mostrar su cariño, y que busca un cese a la desigualdad. Aunque, lamentablemente, las reacciones hacia las peticiones de igualdad nunca son tan positivas
Una de las características que me parece muy importante, es que los personajes de la novela gráfica no representan una fría caracterización de la gente homosexual.
Es decir, las protagonistas no están encasilladas en los tontos clichés que se han creado alrededor de esta gente: los afeminados, las machorras, el que sólo es capaz de salir adelante ofreciendo su cuerpo. No, aquí Maroh plasma la vida NORMAL, mujeres que estudian, que aprecian lo bueno y malo de la existencia, una pareja de mujeres que se aman, que tienen sueños, que buscan su crecimiento personal.
El cómic tiene frases excelentes, por ejemplo, la parte en que Clementine explica que para ella, su preferencia era como un tesoro que merece cuidarse. Una intimidad que sólo comparte con su pareja. Una idea muy distinta a la de Emma, quién decía que su condición entraba en asuntos políticos, la chica de cabello azul apoyaba las marchas que incentivaban el derecho a la no segregación.
En fin ---y para no revelar toda la magia de este libro---, diré que la novela gráfica de Julie Maroh, es un cómic que nadie debería perderse. Definitivamente, un trabajo que sí mereció los premios que ganó.

  
"Yo soy una chica, y las chicas salen con chicos."

Pero... La otra versión.

Cuando terminé de leer el cómic, decidí echarle un vistazo a la adaptación cinematográfica que dirigió el director Túnez, Abdellatif Kechiche.
En parte, la película llamó mi atención, porque fue la ganadora de la Palma de Oro, en la sexagésima sexta versión del Festival de Cannes que se festejó en el año 2013. Aquello me hizo suponer que la cinta era muy buena. En parte lo es, sí, el trabajo que realizó Kechiche tiene cierto mérito, pero...


De antemano, se sabe que las adaptaciones, ya sean de libros, obras de teatro o videojuegos, nunca son fieles a la creación original. La versión de la novela gráfica de Maroh no estuvo excenta, así que el primer punto, digamos, contradictorio, fue el título que se escogió para la película. La vida de Adele ---que tiene algo en común con una de las protagonistas; Adele Exarchopoulos. Muy bella joven, eso sí. Mas... ¿por qué usar el nombre de la actriz? Acaso, ¿suena más atractivo que el original? ¿Es una clase de publicidad para Exarchopoulos? O_O---. Vale, en principio vemos a la joven Adele asistir a la escuela, su vida parece normal y tediosa. Aguantar clases aburridas, desvelos y el parloteo de las amigas acerca de los chicos que las pretenden. De pronto, Adele es acosada por sus amigas, una de ellas insiste en que intente algo con el guapo Thomas, un chico que siempre está mirándola a la hora de la comida.
Entonces, así lo hace, ella le da una oportunidad al joven.
Y aquí es donde principia mi descontento hacia la película, ya que el encuentro íntimo que se da entre Adele ---Clementine--- y Thomas da inicio con una explícita escena sexual que en el cómic no aparece. Y así se va la cinta, poniendo al personaje en un conflicto existencial en donde el interés de las relaciones sexuales parece ser el único logro que desea Adele. De pronto, hasta el personaje se vuelve algo cobarde, ya que la joven siempre ocultaba la relación que tenía con Emma, etcétera.
Como dije con anterioridad; la película no es tan mala, incluso aquí es donde se puede percibir aún más el sufrimiento de la protagonista. Sin embargo, la adaptación de la novela gráfica de Julie decae con la presencia de las escenas donde Emma y Adele estan entregándose. Más que intentar expresar algo, digamos, el amor que se puede notar en el cómic, esa evolución sentimental que se disfruta en el papel se perdió y creo que lo único que el director Kechiche logró, fue el fomento a la MORBOSIDAD del público.
Mientras veía la película y en específico cuando se llega a esas fotografías de La vida de Adele, no dejé de pensar en conversaciones que luego dice la gente y en la que resalta eso, la incómoda pregunta de: ¿Cómo harán el amor los homosexuales?, eso es lo que dejan esas intensas y largas escenas de relación sexual (por eso las actrices también ganaron la Palma de Oro). En verdad no sé qué tuvo de genial el tener que representar de manera tan pretenciosa lo que en realidad Julie plasmó tan sutilmente en su cómic.
La película, a mi parecer, es muy fría, atrevida y cínica al convertir a los personajes en seres que parecen tener calentura todo el tiempo, sin duda, un gran desacierto. Lo digo así por la manera en que se manejó el tema del largometraje. Pero bueno, esa fue la segunda visión de un mundo azul.
Por el momento es todo, ojalá que puedan ver y leer éstas recomendaciones, ¿vale?
Saludos.


{Ficha técnica.

Título: El azul es un color cálido.
Autor: Julie Maroh.
Editorial: Dib-buks.
Género: Novela gráfica, cómic.
Formato: Pasta dura.
Número de páginas: 161.


"¿Por qué debería avergonzarme amar?
Emma."





Por: Noodle Kattepón Váiz.
Capturas y arreglos: Kattepón Váiz. Los derechos de las imágenes pertenecen a sus respectivos autores.