miércoles, 10 de diciembre de 2014

Kiki, entregas a domicilio.

Aún no he tenido la oportunidad de ver la cinta Live Action de Kiki, entregas a domicilio ---nombre original Majo no Takkyubin--- la cual y gracias a los adelantos que mostraron en los Trailer, me parece que se trata de una película que valdrá mucho la pena poder ver.
Bien, la historia de Kiki ocupa el quinto lugar en las películas producidas por el Studio Ghibli. 
El guión de la historia y la dirección, estuvieron a cargo del maestro Hayao Miyasaki; quien adaptó la novela escrita por la japonesa Eiko Kadono, reconocida autora de libros infantiles y que publicó Majo no Takkyubin en el año 1985.
Cuatro años después, el largometraje animado se estrenó en Japón en el mes de julio del año 1989. Las aventuras de Kiki se dieron a conocer en diversos países del orbe porque fue la compañía Disney quien ayudó a distribuir este trabajo. Y fue gracias a Zima Entertainment, que la película llega a tierras mexicanas en el año 2010, contando con un exclusivo doblaje al español de México.


Emprendiendo el viaje.

Tendida sobre el cálido pasto de las praderas que rodean el pueblo donde vive y luego de constatar que hará un buen clima. Kiki le anuncia a sus padres que ha llegado la hora de que parta de la casa para iniciar su entrenamiento oficial y así convertirse en una excelente bruja.
Su madre trata de hacerle ver que las tradiciones de las brujas han cambiado un poco, es decir; ya no es obligatorio dejar el hogar a los trece años, como venía haciéndose con anterioridad y puesto que las jóvenes brujas en la actualidad ya tienen más opciones de dónde escoger para encaminar su vida hacia el futuro.
Sin embargo, Kiki se muestra ansiosa y bastante emocionada por emprender el viaje. Agradece la preocupación de sus padres, mas les dice que ella desea probarse; anhela demostrar que sí será capaz de vivir por su cuenta y en consecuencia estará orgullosa de sí misma.
Por la noche, cobijada por las estrellas, además de los buenos deseos de amigos, padres y vecinos, Kiki, en compañía de su fiel gato negro Jiji, se marcha del pueblo que la vio crecer. 
El camino parece ir bien, hasta que una tromba obliga al dúo a guarecerse en un tren que llevaba animales de granja, ahí Kiki pierde la noción del tiempo y al despertar ve que el tren la ha llevado hasta una pequeña ciudad marítima. Luego de ver el paisaje, la jovencita decide quedarse en ese lugar y ofrecer sus servicios de bruja.
¿Logrará Kiki cumplir sus metas? ¿Qué le deparará la vida en aquella ciudad?

La vida.

El mensaje de Kiki, entregas a domicilio, se presenta ante la audiencia con un tono entusiasta y lleno de melancolía. El tema de la vida representada a través de los ojos de una joven de trece años nos hace recordar nuestra propia existencia y eso es lo maravilloso de la cinta.
Cuando nos ponemos en el lugar de Kiki, nos sentimos identificados con algunas vivencias que ella va pasando. Es inevitable no pensar en que nosotros comenzamos igual que la protagonista; el camino de la vida, para muchos da principio con ideales cargados de emoción, hasta cierto punto y cuando uno está bajo el techo de una familia amorosa y nada realmente importante por lo cual preocuparnos, pues se dice que la vida se tiñe de color rosa.
Pero, ¿qué sucede cuando tienes que abrir las alas para encaminarte a un futuro que en primera instancia te dice que por algún tiempo tendrás que avanzar en completa soledad? Que puede revelarte de golpe que la sencillez de la vida es algo tan pasajero como la misma, que tomar decisiones resulta algo estresante y que si no encuentras las respuestas te puedes sumergir en un profundo hueco del cual puede ser difícil salir y no sólo eso... tener melancolía en el corazón puede hacerte olvidar tus más preciados sueños.
Pero, al fin y al cabo; ¿qué sería la vida sin un poco de lágrimas, de risas, de tropiezos y anhelos?
Busque la tienda de discos más cercana y aventúrese a ver las travesías de Kiki, una buena historia de la que no se arrepentirá de ver.


"Jiji, ¿por qué hablas como gato... ¡oh, no! ¡Jiji, por favor háblame, háblame!"





Por: Noodle Kattepón Váiz.
Fotografías: de la galería de fotos malas de Kattepón.