jueves, 4 de septiembre de 2014

Saeta de fuego.

Si me dieran a escoger tres películas de Harry Potter como mis archirequetecontra favoritas, entonces las ordenaría de la siguiente manera:

1.- Harry Potter y el cáliz de fuego.
2.- HarryPotter y la orden del fénix.
3.- Harry Potter y el prisionero de Azcaban.

Y, hoy hablaré un poco acerca de la cinta que ocupa el tercer puesto, ¡Yeiiii! :3


¡Expecto Patronum!

De nueva cuenta, Harry ha reñido con sus tíos, así que luego de inflar accidentalmente a su tía Marge ---bueno, esa bruja Muggle se lo merecía--- decide recojer sus pertenencias y abandonar el infierno que tiene por casa. 
Un tanto preocupado, Potter decide tomar un descanso cerca de un parque que tiene juegos para niños, una extraña corriente de aire sopla, haciendo que los columpios, sube y baja y los volantines rechinen de manera escalofriante. El joven concentra su atención en los arbustos, pues algo se mueve entre las ramas, Harry se acerca un poco y entonces ve que un perro con pinta de violento, sale de su guarida.
El animal le gruñe, mostrando los dientes, eso provoca que el mago retroceda y caiga sobre la banqueta. Parece que la aparición desea atacarlo, pero, el cuatro ojos (lo escribo con cariño XD) es rescatado ---bueno, corrió con suerte--- por el autobús noctámbulo para la bruja o el mago abandonado.
A bordo del autobús, Harry siente curiosidad por el sujeto que aparece en la fotografía del periódico, y bueno, el chico tiene la intuición de que Sirius Black; prisionero que acaba de escapar de Azcaban, tiene algo que ver con él. No pasa mucho tiempo para que sea el padre de los Weasley quien le diga a Harry que Black tuvo algo que ver con la muerte de sus padres.
Ya en el colegio, el director Albus Dumbledore presenta a la comunidad estudiantil al nuevo profesor para la materia Defensa contra las artes oscuras; el simpático Remus Lupin ---es... un... ¡hombre lobo!---, él fue quien ayudó a Harry cuando fue atacado por uno de los Dementores que irrumpieron en el tren. Pero, eso no será la razón por la que Remus y Potter entablen una amistad.
Lupin le platica a Harry que conoció a James y Lily. Además, será quien encamine al joven mago al aprendizaje del poderoso encantamiento Patronus.
Conforme avanzan los días en Hogwarts. Harry y sus amigos tendrán que planear cómo salir victoriosos de todos los peligros que se están presentando en el tercer emocionante año en el colegio.


Impresiones.

Ya lo dije, ésta es mi tercer película favorita, me gusta mucho cómo se maneja toda la acción de la historia. Es decir, ¡hay emoción al doble! Vemos a una Hermione mucho más valiente, claro que sigue siendo la cerebrito y en el Prisionero de Azcaban descubrimos por qué sabe tanto. Quisiera un Giratiempo, se me hace el artefacto más llamativo de la saga, en segundo lugar queda el Mapa del merodeador.
Por cierto, se me hace increíble que Granger odie la clase de adivinación O_O.
 Ustedes, ¿alguna vez imaginaron que la mascota de Ron era un malvado hombre? Es por estos detalles que la película es muy entretenida.
¿Y qué tal se ve a Hagrid en su papel de profesor?. Le quedó bien el puesto para la enseñanza de Criaturas mágicas, aunque es evidente que todavía le falta practicar mucho para lograr capturar la atención de los estudiantes.
Lo triste es que Potter conocerá a otro familiar, el pobre Sirius que tendrá una presencia algo corta. Pero, que le obsequia una escoba nueva a su ahijado.
Bueno, creo que no tengo nada más para decir, sólo que vean la cinta, queda para una tarde agradable con muchas palomitas.
¡Saludos!

"Pobre profesor Lupin, tuvo una mala noche"




Por: Noodle Kattepón Váiz.
Fotografías: Noodle Kattepón Váiz.