jueves, 10 de enero de 2013

Dolls: muchas huellas, un sólo camino.

Hace mucho, mucho tiempo ---bueno, no tanto, a veces se me bota la chompeta y me creo súper ancianita je, je, je, je--- compraba una revista llamada Conexión Manga (esta bien, la sigo comprando de vez en cuando) y me gustaba leer las recomendaciones de películas producidas en Japón y que únicamente podías ver comprándolas en dvd, ya que no llegaban a exhibirse en las salas de México, y pues hoy recuerdo una cinta que lleva por nombre "Dolls" y que espero tengan la oportunidad de ver.





Una cuerda, una estrella y un recuerdo.


La historia que dirige el japonés Takeshi Kitano, gira en un mundo dividido en tres historias que se unen por coincidencias del camino y un sentimiento: el amor. Los personajes nunca se relacionan más que por miradas pasajeras y pasos que se alejan, pero, la historia que echa sus raíces por toda la película es la de la pareja protagonista, que a mi parecer tienen cierto parecido con la obra de Bunraku ---teatro de marionetas--- que se aprecia al principio de la cinta y cuenta una historia de amor que termina corrompiéndose por las decisiones mal tomadas por uno de los integrantes de la pareja. Luego del final de la puesta en teatro, se nos transporta a la realidad, afuera de una iglesia la gente comienza a congregarse para celebrar la boda de Matsumoto y su prometida ---que resulta ser la hija del jefe de Matsu, por supuesto que notamos todo lo que ganaría siendo el esposo de aquella chica---, casi dará inicio la celebración cuando alguien solicita la presencia del joven, al salir nota que son dos de sus amigos y estos le llevan la noticia de que Sawako (su primera novia, por cierto, ya había solicitado su mano para matrimoniarse) en su dolor al enterarse que Matsumoto la había abandonado para asegurar un futuro brillante y por ende, cancelar su compromiso, ella decide quitarse la vida sin tener éxito, ahora se encuentra en un trance de locura. Matsumoto corre a su lado y decide hacerse cargo de ellaambos terminan convirtiéndose en una pareja de vagabundos atados por una cuerda roja y que viven recorriendo los lugares a los que fueron cuando aún estaban cuerdos.

Como había dicho, ellos se topan con personas que tienen una historia especial, dolorosa y trágica que, sin querer también se enlazan.. Así conocemos la vida de un fan que llega al extremo de picarse los ojos con tal de que su estrella favorita de J-pop lo reciba, la joven quedó desfigurada luego de sufrir un accidente automovilístico, el fan pasa los últimos días de su vida feliz de que la súper estrella lo haya recibido, él muere atropellado en la carretera y por último conocemos la historia de una promesa que una novia le hizo al amor de su vida antes de ser abandonada por aquel que deseaba convertirse en alguien importante en la vida y lo logró, aunque no se trataba de algo muy digno, pues terminó siendo un mafioso que en los tiempos de vejez recuerda cómo dejó a su novia, él va al parque donde ocurrió todo y ahí, en la misma banca todavía lo espera la mujer, siempre cargando dos cajitas de almuerzo ---y adivinen, la comida que siempre le sobraba a la dama, la regalaba al fan--- sin embargo el mafioso no tiene el valor de decirle la verdad, pero logran compartir una comida antes de...
 Y bueno, la historia es genial, sobre todo la forma en que las historias se van tejiendo para estar, de cierta forma unidas, además no es la clásica película cursi de amor, en el trabajo de Kitano vemos una realidad que termina siempre de forma un tanto violenta, pero, nos deja la impresión de que los protagonistas de la historia se marchan felices porque lograron sus metas, al menos por un ratito.
Otra cosa que se disfruta de Dolls son los fantásticos escenarios naturales en cada estación en Japón, yo les conté sólo un poco de esta gran película.


 

"---¡Hiro!, ¡vendré a traerte tu comida todos los días hasta que vuelvas!
 La novia del parque"






Por: Noodle Kattepón Váiz.
Imágenes: Recopilación de fuentes diversas.