viernes, 3 de agosto de 2012

Sabor a chocolate: chocolate que enamora al corazón.

No soy muy devota a lecturas que narren historias de amor, sin embargo, leí un libro que cautivó mi atención, sentimientos y por supuesto, el corazón. Se trata  de una novela de capítulos cortos, acompañada de notas musicales que brincan de los renglones del libro al imaginario de la cabeza. Hay torneos de ajedrez, un negocio que resiste los tiempos pasados y su transición al futuro, también golosinas oscuras y amargas. 
La historia es conmovedora, romántica... Sabor a chocolate sacará al lector un suspiro y lagrimitas con su sencilla, pero, al mismo tiempo, extraordinaria historia. 



*Conquistándo al amor de tu vida*


La historia que decidió regalarnos el escritor español José Carlos Carmona, habla sobre la vida de un joven llamado Adrian Troadec, quien se enamora instantáneamente de una joven violonchelista cuando ésta salía de su clase de música, después de muchos intentos fallidos por conquistarla (además, Alma Trapolyi lo despreciaba porque él olía a vacas, no podía creer que un muchacho como ése venciera a su padre en el ajedrez). Troadec hace un descubrimientos genial, Alma acostumbraba comprar algo dulce cuando estaba triste (esto me recuerda el capítulo donde Adrian espera a Trapolyi para ofrecerle el tradicional pan dulce que consumía, sin embargo una torrente lluvia estropeó la cobertura dulce, por supuesto, ella terminó rechazando de forma cruel el regalo)
Sin embargo, Adrian no se rinde y comienza un negocio de chocolates (eso, después de que su maestro en ajedrez le obsequia un Bonbon au Chocolat sería la primera vez que él probara ese dulce) con la esperanza de que algún día Alma Trapolyi se topara con la tienda y entonces...

Entonces no les cuento el final, sólo escribir que es un libro que no pueden dejar de leer. Pues se enamorarán de su historia y personajes.




{Ficha técnica.

Título: Sabor a chocolate.
Autor: José Carlos Carmona.
Editorial: Punto de lectura.
Género: Novela.
Formato: Rústico.
Número de páginas: 160. 





"---¡Que le añadan más azúcar! ---Sentenció Eleanor.
Adrian Troadec sólo guardó silencio. En ese momento comprendió que acababa de comenzar su jubilación."






Por: Noodle Kattepón Váiz.
Fotografía: Noodle Kattepón Váiz.